El amontonamiento y la velocidad con que nacen y mueren las noticias que se difunden por los medios pueden generar sensaciones de caos cuando mezclan en el mismo espacio cuestiones anecdóticas y de fondo.
No es un ejercicio inútil entonces detenerse en analizar los acontecimientos que marcan tendencias y traerlos todo el tiempo que haga falta para comprender de qué manera pueden influir en la construcción de un futuro mejor.
En ese sentido, hay que destacar la conmemoración del día de los trabajadores que, el último 1º de Mayo en la provincia se realizó en forma articulada con la celebración del inicio del período ordinario de sesiones en la Cámara de Representantes. La movilización de la Concordia y aliados unió así la lucha de los trabajadores con la defensa de la democracia, saben que su destino está ligado con la fortaleza de los gobiernos populares en la toma de decisiones.
Es la fórmula que explica el por qué recién ahora se pudo expropiar la mayoría accionaria de YPF. Esta nueva fortaleza del Estado nacional es tributaria del 54% de los votos que consagraron a CFK, pero también de la activa participación de las provincias petroleras que desde inicios del año, asumiendo la potestad de sus recursos naturales, empezaron anulando concesiones.
Los fundamentos de la expropiación expuestos en el Congreso terminan a la vez entrelazados con la política provincial. Es que fueron anticipados por la Renovación en la sanción de las leyes que planifican el futuro de los misioneros sobre el entendimiento de que la provincia tiene la titularidad de sus recursos naturales.
La expropiación de YPF termina fortaleciendo, así, las tesis federales y permite un anclaje de la estrategia y la doctrina Renovadora de “vivir con lo nuestro”. La ecuación es sencilla: así como las provincias petroleras suman recursos con pozos, Misiones tiene los ríos para hacerlo. Es la lógica de la ley de soberanía energética que dispone la apropiación del 30% de la generación hidroeléctrica en nuestros ríos. El antecedente concreto es Yacyretá. Desde que Carlos Rovira se hizo cargo de su conducción política con el aval de Néstor Kirchner, la EBY volcó en Misiones inversiones que duplicaron los ingresos por la coparticipación. Lo pudo hacer porque logró autofinanciarse con la generación.